Esta mañana llena de ritmos sonoros venian del interior del Hotel Marquese, sin duda la creatividad con la que Hermeto Pascoal nos inundaba en el preambulo de su rueda de prensa con motivo de su presentación dentro de las actividades del Festival de México en el Centro Historico.

Los muchachos del musico brasileño cooperaban con el para lograr sonidos musicales improvisados que nos llamaron la atención , uno de los músicos de la vanguardia, y sin embargo se mantiene sincero y humilde como un niño. Es famoso por sus modales amables, su fabulosa inventiva y porte impresionante (albino, bajo y robusto, vestido siempre de colores brillantes y con larga barba y cabellera). Su obra creativa es admirada por gente tan disímil como Astor Piazzola, el director de música clásica Gil Evans, el jazzista Miles Davis (con quien tocó en diversas ocasiones), y el especialista en historia del underground Jean-François Bizot, quien una vez dijo que la música de este hombre supera los límites de la belleza y deja atrás los mismos géneros musicales. Su nombre es Hermeto Pascoal, y se presentará en el Palacio de Bellas Artes el sábado 24 de marzo a las 18 horas, y el domingo 25 a las 17 horas, en el Festival de México en el Centro Histórico.

Nacido en el seno de una familia humilde y campesina del Brasil, Hermeto Pascoal es un músico en el sentido más amplio y noble de la palabra. “Yo soy un músico autodidacta; comencé a aprender desde niño de la misma forma como aprendí a ver el mundo”: desde la infancia más temprana aprende solo a tocar la flauta, el acordeón, el piano y muchos instrumentos de viento y percusiones. Pero Hermeto Pascoal es capaz de usar cualquier sonido para componer melodías de musicalidad sorprendente: palos de madera, tubos, patitos de hule y ruidos de cerdos y papagayos (dice que puede comunicarse con los animales).

Como John Cage, a Hermeto Pascoal le gusta repetir que “todo es música”, y hace un par de años sorprendió al público de un concierto interpretando una obra de Paganini con un silbato de plástico, de ésos que utilizan los niños: “Todo el mundo es músico, pero se creó un preconcepto muy grande, por el que las personas para ser músicos tienen que tocar un instrumento ¿Qué es eso? Para mí todo es música, todo el mundo es todo, todo es todo el mundo y todo es sonido para mí. Me inspiro un ochenta por ciento en lo cotidiano porque la música ya está dentro de mí, no me puedo preocupar porque ya es parte de mi alma. Para mí descubrir nuevos sonidos es respirar siempre aire nuevo. Cuando respiramos no premeditamos la cantidad de aire que tomamos y la música es así también, y es maravillosa por eso.”

Escuchar a Hermeto Pascoal y su grupo es una experiencia única. A pesar de su extensa carrera, el compositor brasileño ha grabado pocos discos. Esto ha sido así porque Hermeto llegó a la conclusión de que su trabajo musical está más relacionado con las presentaciones en vivo, con esa comunicación directa que no puede lograrse en grabaciones: “si el público ya escuchó esa música no tiene sentido volver a hacerlo” (dice, en referencia a la música de sus discos). Lo que se escucha en cada concierto no se vuelve a oír más. El concierto que se dará en el Festival será, seguramente, una experiencia irrepetible.

Más allá del free jazz, la música folklórica y la bossa nova, la obra de Hermeto Pascoal ha sido interpretada por las Orquestas Filarmónicas de Berlín, Brooklin y Sao Paulo, y sin embargo está muy alejada de las obras elitistas de otros compositores contemporáneos: la música de Hermeto está hecha de juego y alegría, y denota una profunda observación de la Naturaleza, pues todo es música y por la música estamos todos unidos con todos: “Me comunico mucho con los pájaros y los sapos de mi laguna. En mi pueblo natal no había luz eléctrica y, por lo tanto, nunca escuché radio; fue muy bueno, porque escuché muchísimo los sonidos del campo. Desde entonces, los sonidos de los animales han tenido una gran influencia sobre mí. Cuando fui a una ciudad grande fue muy bueno también, porque vi que era otra cosa, otro tipo de sonido. Eso fue un factor para que mi música se fuera universalizando, pues con el tiempo aprendí a fusionar estas y otras influencias. El silencio es el punto de partida para el sonido. Partiendo del silencio, la gente escoge la intensidad del sonido. Yo llevo sesenta y un años en la música y creo que mi primer sonido fue al nacer. Mamá me tuvo, ése fue mi primer sonido. Inclusive, fue el sonido más importante. En un principio fue el silencio; después, el parto”.

Interpretar un instrumento es, para Hermeto, casi una experiencia espiritual, pues tiene que ver con aprender a conocerse a uno mismo. Todos los músicos con los que toca viven siempre en su mismo barrio; la relación que tiene con ellos es casi paternal, y ensayan de lunes a viernes de dos a ocho de la tarde: el objetivo es ayudar para que cada uno de ellos aprenda a oírse a sí mismo, y así su propio sonido crezca y madure, y se haga posible una compenetración total entre los miembros del grupo. Todo es música, y la música une a la gente que escucha, pero también a los que tocan. De allí la genial capacidad de improvisación de cada banda de Hermeto Pascoal.

Esta unión tan especial se muestra hoy con el músico principal de la banda que acompaña a Hermeto: su actual compañera, Aline Morena, actriz, música y cantante. Aline es una “gaúcha” de Erechim, al sur de Brasil. Como Hermeto, inició su relación con la música a una edad temprana: sus primeros estudios de teoría musical los toma a los 10 años, y crece cantando en iglesias, escuelas, coros y salas de conciertos. Desde 2002, Aline se decidió a dedicarse por completo a la música de Hermeto Pascoal. Aline es la discípula más destacada del albino genial. El último disco de Hermeto es un trabajo de colaboración entre ambos: se llama Chimarrão con rapadura, y el título alude a la unión de la música popular del norte y el sur de Brasil, que es la de Hermeto y Aline.

El sábado 24 de marzo a las 18 horas, y el domingo 25 a las 17 horas en el Palacio de Bellas Artes serán los días en que se presentará Hermeto Pascoal con su grupo, en el marco del XXIII Festival de México en el Centro Histórico.